RINUS VAN DE VELDE | MARCEL VAN EEDEN | TAL R | ANDREI ROITER | PHILIPP FRÖLICH | DONALD URQUHART | RYAN MOSLEY
Entre lo reconocible y lo extraño se abre un territorio donde la figuración deja de obedecer. Hijos de la anarquía. Figuraciones europeas I reúne las miradas de Rinus Van de Velde, Marcel van Eeden, Tal R, Andrei Roiter, Philipp Fröhlich, Donald Urquhart y Ryan Mosley, artistas que se aproximan a la imagen desde lugares distintos, pero comparten una misma libertad para alterar la realidad, convertirla en relato y hacer de lo cotidiano una forma de ficción.
En los universos en blanco y negro de Rinus Van de Velde y Marcel van Eeden, las imágenes parecen fragmentos arrancados de historias que nunca terminan de revelarse. Interiores, personajes, sombras y situaciones suspendidas construyen una memoria incierta, a medio camino entre lo vivido, lo imaginado y lo encontrado. El espectador llega siempre en mitad de la escena.
En otros trabajos, la figura se emancipa de cualquier voluntad de representación fiel. Tal R transforma formas y signos mediante una pintura directa y deliberadamente libre; Ryan Mosley hace aparecer personajes y presencias que parecen proceder de un escenario imposible; y Donald Urquhart recurre a la contundencia gráfica del dibujo para acercarse a una iconografía atravesada por el humor, el artificio y la cultura visual.
Las obras de Andrei Roiter desplazan, por su parte, la imagen hacia el objeto y la construcción, incorporando materiales y referencias que conservan algo de provisional, de archivo personal, de pensamiento todavía en proceso. Junto a ellas, la presencia de Philipp Fröhlich amplía un diálogo en el que pintura, dibujo y objeto no funcionan como fronteras, sino como diferentes maneras de construir una escena.
En el interior de Espacio La Naval, estas obras forman una constelación más que un relato lineal. Cada una propone su propia anomalía, su particular manera de desordenar aquello que creemos conocer.
Porque la anarquía del título no necesita proclamas: está en la libertad de las imágenes para escapar de una única lectura, inventar sus propias reglas y recordarnos que toda figuración contiene, inevitablemente, una parte de ficción.
RINUS VAN DE VELDE | MARCEL VAN EEDEN | TAL R | ANDREI ROITER | PHILIPP FRÖLICH | DONALD URQUHART | RYAN MOSLEY
Entre lo reconocible y lo extraño se abre un territorio donde la figuración deja de obedecer. Hijos de la anarquía. Figuraciones europeas I reúne las miradas de Rinus Van de Velde, Marcel van Eeden, Tal R, Andrei Roiter, Philipp Fröhlich, Donald Urquhart y Ryan Mosley, artistas que se aproximan a la imagen desde lugares distintos, pero comparten una misma libertad para alterar la realidad, convertirla en relato y hacer de lo cotidiano una forma de ficción.
En los universos en blanco y negro de Rinus Van de Velde y Marcel van Eeden, las imágenes parecen fragmentos arrancados de historias que nunca terminan de revelarse. Interiores, personajes, sombras y situaciones suspendidas construyen una memoria incierta, a medio camino entre lo vivido, lo imaginado y lo encontrado. El espectador llega siempre en mitad de la escena.
En otros trabajos, la figura se emancipa de cualquier voluntad de representación fiel. Tal R transforma formas y signos mediante una pintura directa y deliberadamente libre; Ryan Mosley hace aparecer personajes y presencias que parecen proceder de un escenario imposible; y Donald Urquhart recurre a la contundencia gráfica del dibujo para acercarse a una iconografía atravesada por el humor, el artificio y la cultura visual.
Las obras de Andrei Roiter desplazan, por su parte, la imagen hacia el objeto y la construcción, incorporando materiales y referencias que conservan algo de provisional, de archivo personal, de pensamiento todavía en proceso. Junto a ellas, la presencia de Philipp Fröhlich amplía un diálogo en el que pintura, dibujo y objeto no funcionan como fronteras, sino como diferentes maneras de construir una escena.
En el interior de Espacio La Naval, estas obras forman una constelación más que un relato lineal. Cada una propone su propia anomalía, su particular manera de desordenar aquello que creemos conocer.
Porque la anarquía del título no necesita proclamas: está en la libertad de las imágenes para escapar de una única lectura, inventar sus propias reglas y recordarnos que toda figuración contiene, inevitablemente, una parte de ficción.
ERWIN OLAF | ANDREA SANTOLAYA | CHRIS VERENE | CRISTINA GARCÍA RODERO | RICKY DÁVILA | CHRISTINE SPENGLER | GERARDO CUSTANCE | BERNARD PLOSSU | JUAN MANUEL CASTRO PRIETO | MALICK SIDIBÉ | LUIS BAYLÓN | JUAN CARLOS ROBLES | DANIELA EDBURG | JUAN MANUEL CASTRO PRIETO
Entre la ficción y la realidad se abre un territorio ambiguo, un escenario perpetuo donde la vida posa y el teatro respira. Puro teatro reúne las miradas de fotógrafos y fotógrafas de distintas geografías que exploran ese espacio intermedio: el instante en que lo real se vuelve representación y la representación, verdad. Desde la teatralidad contenida en los retratos de Erwin Olaf, hasta la intimidad descarnada de Chris Verene o la liturgia popular de Cristina García Rodero, las imágenes de esta exposición juegan con la tensión entre lo vivido y lo interpretado.
Luis Baylón captura la espontaneidad urbana como si fuera un ensayo sin fin; Malick Sidibé convierte la celebración cotidiana en un acto de puesta en escena; Daniela Edburg ficciona la belleza y la muerte con ironía; Christine Spenglery Juan Manuel Castro Prieto revelan la memoria del artificio, la emoción construida.
En ese diálogo se suman la sutileza coreográfica de Andrea Santolaya, la melancólica deriva de Bernard Plossu, la experimentación conceptual de Juan Carlos Robles, la intensidad emocional de Ricky Dávila y la mirada enigmática de Gerardo Custance. Cada uno de ellos aporta una forma de teatralidad distinta: unas veces explícita, otras latente, pero siempre presente como una respiración que acompaña lo visible.
Puro teatro no es una denuncia de la falsedad, sino una celebración del artificio. Porque en el artificio —en su exceso, su belleza y su fragilidad— tal vez encontremos la verdad más profunda: la del deseo de ser vistos, de existir bajo la luz.
ERWIN OLAF | ANDREA SANTOLAYA | CHRIS VERENE | CRISTINA GARCÍA RODERO | RICKY DÁVILA | CHRISTINE SPENGLER | GERARDO CUSTANCE | BERNARD PLOSSU | JUAN MANUEL CASTRO PRIETO | MALICK SIDIBÉ | LUIS BAYLÓN | JUAN CARLOS ROBLES | DANIELA EDBURG | JUAN MANUEL CASTRO PRIETO
Entre la ficción y la realidad se abre un territorio ambiguo, un escenario perpetuo donde la vida posa y el teatro respira. Puro teatro reúne las miradas de fotógrafos y fotógrafas de distintas geografías que exploran ese espacio intermedio: el instante en que lo real se vuelve representación y la representación, verdad. Desde la teatralidad contenida en los retratos de Erwin Olaf, hasta la intimidad descarnada de Chris Verene o la liturgia popular de Cristina García Rodero, las imágenes de esta exposición juegan con la tensión entre lo vivido y lo interpretado.
Luis Baylón captura la espontaneidad urbana como si fuera un ensayo sin fin; Malick Sidibé convierte la celebración cotidiana en un acto de puesta en escena; Daniela Edburg ficciona la belleza y la muerte con ironía; Christine Spenglery Juan Manuel Castro Prieto revelan la memoria del artificio, la emoción construida.
En ese diálogo se suman la sutileza coreográfica de Andrea Santolaya, la melancólica deriva de Bernard Plossu, la experimentación conceptual de Juan Carlos Robles, la intensidad emocional de Ricky Dávila y la mirada enigmática de Gerardo Custance. Cada uno de ellos aporta una forma de teatralidad distinta: unas veces explícita, otras latente, pero siempre presente como una respiración que acompaña lo visible.
Puro teatro no es una denuncia de la falsedad, sino una celebración del artificio. Porque en el artificio —en su exceso, su belleza y su fragilidad— tal vez encontremos la verdad más profunda: la del deseo de ser vistos, de existir bajo la luz.
PACO POMET | XISCO MENSUA | CHARRIS | GONZALO SICRE | JONAS WOOD | GONZALO PUCH | ANDREA SANTOLAYA | JM DIAZ BURGOS | JUAN PEREZ AGUIRRE GOIKOA | DARÍO URZAY | LUIS BAYLON | RAMÓN MASATS | JUAN DE LA RICA
“El deporte es noventa por ciento mental y la otra mitad es físico”, decía Yogi Berra con su humor certero. Esa paradoja resume bien el espíritu de Sports Illustrated, una exposición que aborda el deporte no como disciplina atlética sino como territorio simbólico: un espacio donde se cruzan memoria, identidad, cuerpo, ficción, deseo y representación. Aquí, el deporte aparece como un espejo de la condición humana, y la mirada de los artistas presentes desarma sus mitologías para devolvernos imágenes cargadas de ironía, extrañeza, vitalidad o íntima contemplación.
En esta constelación conviven lenguajes muy diversos. Paco Pomet retuerce la nostalgia fotográfica para generar escenas donde lo deportivo roza lo absurdo; Jonas Wood y Juan de la Rica, con su geometría amable y sus colores planos, atrapando un segundo de la acción; Gonzalo Puch con un humor conceptual que cuestiona la idea misma de acción; Darío Urzay presenta un fragmento de la equipación que diseñó para el Athletic de Bilbao, casi biomolecular; Gonzalo Sicre sitúa la soledad y el silencio en escenarios donde alguna vez hubo competición; Xisco Mensua propone un diálogo entre archivo e imaginación, donde el deporte reaparece como lectura cultural y no como simple registro; Ángel Mateo Charris y Juan Pérez Aguirregoikoa exploran lo lúdico desde una narración que convierte el deporte en relato; Andrea Santolaya, Luis Baylón y Juan Manuel Díaz Burgos observan la dimensión humana del esfuerzo y la comunidad deportiva desde lo documental, y Ramón Masats, por último, nos trae un icono de la fotografía española del siglo XX
La muestra invita a considerar el deporte como un lenguaje estético capaz de ampliar nuestra comprensión del arte contemporáneo. Porque, como escribió Arthur Danto, “el arte siempre revela más de lo que muestra”. Aquí, lo que se revela no es solo la plasticidad del cuerpo o la belleza del movimiento, sino los relatos —a veces heroicos, a veces íntimos, a veces críticos— que la cultura ha construido en torno al juego.
Sports Illustrated no es una exposición: es un partidazo, una liga, una competición espiritual donde el arte corre, salta y te guiña el ojo.
PACO POMET | XISCO MENSUA | CHARRIS | GONZALO SICRE | JONAS WOOD | GONZALO PUCH | ANDREA SANTOLAYA | JM DIAZ BURGOS | JUAN PEREZ AGUIRRE GOIKOA | DARÍO URZAY | LUIS BAYLON | RAMÓN MASATS | JUAN DE LA RICA
“El deporte es noventa por ciento mental y la otra mitad es físico”, decía Yogi Berra con su humor certero. Esa paradoja resume bien el espíritu de Sports Illustrated, una exposición que aborda el deporte no como disciplina atlética sino como territorio simbólico: un espacio donde se cruzan memoria, identidad, cuerpo, ficción, deseo y representación. Aquí, el deporte aparece como un espejo de la condición humana, y la mirada de los artistas presentes desarma sus mitologías para devolvernos imágenes cargadas de ironía, extrañeza, vitalidad o íntima contemplación.
En esta constelación conviven lenguajes muy diversos. Paco Pomet retuerce la nostalgia fotográfica para generar escenas donde lo deportivo roza lo absurdo; Jonas Wood y Juan de la Rica, con su geometría amable y sus colores planos, atrapando un segundo de la acción; Gonzalo Puch con un humor conceptual que cuestiona la idea misma de acción; Darío Urzay presenta un fragmento de la equipación que diseñó para el Athletic de Bilbao, casi biomolecular; Gonzalo Sicre sitúa la soledad y el silencio en escenarios donde alguna vez hubo competición; Xisco Mensua propone un diálogo entre archivo e imaginación, donde el deporte reaparece como lectura cultural y no como simple registro; Ángel Mateo Charris y Juan Pérez Aguirregoikoa exploran lo lúdico desde una narración que convierte el deporte en relato; Andrea Santolaya, Luis Baylón y Juan Manuel Díaz Burgos observan la dimensión humana del esfuerzo y la comunidad deportiva desde lo documental, y Ramón Masats, por último, nos trae un icono de la fotografía española del siglo XX
La muestra invita a considerar el deporte como un lenguaje estético capaz de ampliar nuestra comprensión del arte contemporáneo. Porque, como escribió Arthur Danto, “el arte siempre revela más de lo que muestra”. Aquí, lo que se revela no es solo la plasticidad del cuerpo o la belleza del movimiento, sino los relatos —a veces heroicos, a veces íntimos, a veces críticos— que la cultura ha construido en torno al juego.
Sports Illustrated no es una exposición: es un partidazo, una liga, una competición espiritual donde el arte corre, salta y te guiña el ojo.
