1325
REVISTA
LA NAVAL
http://staging.lanaval.com/wp-content/uploads/tiposraros-1.jpg

En La Naval nº 26, publicado en julio de 2005 por la Prensa de la República de Cartagena, el dossier “Tipos raros en el paisaje” se presenta como una exploración híbrida entre crónica visual, ensayo artístico y cuaderno de campo, tomando como punto de partida la experiencia desarrollada en Almería en 2004, donde un grupo de creadores —entre ellos el cartagenero Ángel Mateo Charris, figura clave de la neometafísica española — se propuso rastrear la presencia de personajes, objetos y situaciones que rompen la lógica habitual del territorio. El proyecto, concebido inicialmente como una serie de intervenciones discretas en parajes semiáridos, evolucionó hacia una reflexión más amplia sobre la identidad del paisaje contemporáneo, entendido no solo como escenario natural sino como un tejido de historias mínimas, anomalías culturales y gestos cotidianos que revelan la tensión entre memoria, turismo, abandono y reinvención. A través de textos breves, fotografías intervenidas y notas casi diarísticas, la publicación reconstruye un itinerario que va desde los invernaderos que brillan como espejos rotos hasta los pueblos fantasma donde aún resuenan ecos del spaghetti western, incorporando además testimonios ficticios de pastores, vigilantes de carreteras y antiguos mineros que aportan una dimensión narrativa a medio camino entre el humor, la melancolía y la crítica social. El resultado es un mosaico que combina documentación y fabulación para mostrar cómo, en los márgenes del mapa, surgen esos “tipos raros” —personas, formas y presencias— que obligan a mirar el territorio con otros ojos, revelando que el paisaje, más que un fondo estático, es un organismo vivo en permanente negociación entre lo visible y lo imaginado.

1339
LIBROS
LA NAVAL
http://staging.lanaval.com/wp-content/uploads/LANAVAL_libros_RENES.jpg

La colección de libros de La Naval se configura como un territorio amplio donde convergen fotografía, dibujo, ensayo y experimentación material, y donde cada volumen aporta una mirada singular que, sin embargo, dialoga con las demás. Fachadas y Fachadas II, de Juan Manuel Díaz Burgos, abren el conjunto con un doble retrato de la arquitectura cotidiana: primero desde la frontalidad casi tipológica, donde los muros y portales se convierten en pieles urbanas cargadas de tiempo, y después desde un enfoque más narrativo y humano, donde las fachadas funcionan como umbrales que revelan historias, presencias y gestos. A su lado, Analógico, de John Van Sickle y Charris, reivindica la materialidad de la imagen a través de composiciones híbridas que mezclan fotografía, dibujo y objetos encontrados, proponiendo un ritmo lento y táctil que celebra el error, la huella y el proceso manual.

Otros libros expanden esta sensibilidad hacia territorios más experimentales. Encapsulados reúne objetos mínimos —frascos, cajas, recortes— que funcionan como microarchivos de memoria y ficción, mientras que Escala 1:05, de FOD, juega con la miniatura y la distorsión para inventar mundos paralelos donde lo cotidiano adquiere monumentalidad y lo monumental se vuelve juguete. En un registro más directo y humorístico, Enjoy, de Fernando Renes, despliega un cuaderno de dibujos y textos breves que combinan ironía, ternura y observación crítica, y SOS Centro de Emergencias Estéticas, de Pablo Helguera, parodia los lenguajes institucionales del arte contemporáneo para reflexionar sobre sus crisis, excesos y contradicciones. La fotografía encuentra otro tono en Plossu, un volumen de imágenes en blanco y negro donde la figura humana aparece como presencia fugaz, y el dibujo adquiere un carácter inquietante y lúdico en Dibujos, de Paco Pomet, donde lo cotidiano se distorsiona hasta volverse extraño.

La colección se completa con dos libros que dialogan directamente con la práctica artística contemporánea. El volumen dedicado a Sophie Calle, firmado por Luis Ángeles, construye un ensayo visual que sigue las huellas de la artista francesa, replicando sus métodos y activando sus preguntas sobre intimidad, vigilancia y narración. Por su parte, Campo-Óptico, de Daniel Verbis y Fernando Castro Flórez, explora la pintura como territorio expandido, combinando texturas, materiales y estructuras que desbordan el lienzo con un texto que reflexiona sobre la percepción, el cuerpo y la imagen como campo de batalla sensorial. En conjunto, todos estos libros conforman un museo portátil de sensibilidades contemporáneas: un ecosistema de miradas que convierte lo cotidiano en un espacio de pensamiento, donde cada obra es autónoma pero todas comparten una misma voluntad de observar, cuestionar y reinventar la experiencia visual.

1354
OTRAS PUBLICACIONES
BIENVENIDOS A LA BOCA
http://staging.lanaval.com/wp-content/uploads/BienvenidosalaBoca.jpg

Proyecto Bienvenidos a La Boca se integra en el apartado de otras publicaciones de Galería La Naval como una edición especial que celebra la mirada humanista y profundamente narrativa del fotógrafo Juan Manuel Díaz Burgos. El libro propone un viaje visual a un enclave costero donde la vida cotidiana se despliega con una mezcla de calma, tradición y espontaneidad. A través de imágenes en blanco y negro de gran sensibilidad, el autor captura escenas que oscilan entre lo íntimo y lo colectivo: cuerpos que se sumergen en el agua, gestos suspendidos en el tiempo, miradas que se pierden en el horizonte y espacios que revelan la identidad de una comunidad marcada por el mar.

La publicación funciona como un retrato emocional de un lugar que, aunque concreto, se convierte en símbolo universal de pertenencia y memoria. Cada fotografía actúa como una ventana hacia historias mínimas que, al reunirse, construyen un relato mayor sobre la relación entre las personas y su entorno. La Naval presenta este proyecto como una pieza editorial que no solo documenta, sino que también invita a contemplar, detenerse y reconocer la belleza de lo cotidiano. El libro se convierte así en un objeto de colección que prolonga la vocación de la galería por difundir proyectos que dialogan con la identidad mediterránea y con la fuerza poética de la imagen.

1485
OTRAS PUBLICACIONES
EL ARTE ES LA MAYOR PATRAÑA DE TODOS LOS TIEMPOS
http://lanaval.com/wp-content/uploads/Elarteeslamayorpatran╠aa-1.jpg

Una reflexión irónica y provocadora sobre el valor del arte y sus mitologías contemporáneas. Charris desmonta con humor y lucidez las narrativas que rodean la creación artística, cuestionando la autenticidad, el mercado y la solemnidad cultural. Con la voz inesperada de Kodo Sawaki como contrapunto filosófico, el libro combina crítica, juego intelectual y una mirada escéptica que invita a reconsiderar qué entendemos por arte y por qué lo veneramos.

1359
EDICIONES
FOD
http://staging.lanaval.com/wp-content/uploads/FOD-02.jpg

Las tres piezas de FOD que aparecen en la imagen —FOD 01, FOD 02 y FOD 03— pueden entenderse como una misma obra desplegada en variaciones, un sistema modular que combina juego, mecánica y percepción. Cada una de ellas funciona como un dispositivo visual y físico que invita a pensar en la relación entre estructura, azar y movimiento. Aunque su apariencia es mínima —madera, colores primarios, números, esferas—, el conjunto construye un lenguaje propio, casi pedagógico, donde lo lúdico y lo conceptual se entrelazan.

FOD 01 presenta el sistema en su forma más abierta y frontal: una superficie dividida en franjas de color numeradas del 2 al 7, flanqueada por dos guías verticales negras y acompañada por un conjunto de esferas rojas y verdes. La pieza recuerda a un tablero científico o a un instrumento de medición, pero también a un juego abstracto cuyo funcionamiento no se revela del todo. Esa ambigüedad es clave: el espectador reconoce la lógica interna —la repetición, la simetría, la codificación numérica—, pero no su propósito. La obra se sitúa así en un territorio intermedio entre el objeto funcional y la escultura conceptual.

FOD 02 introduce una variación significativa: el mismo sistema aparece ahora enmarcado dentro de una caja de madera, como si se tratara de un prototipo, un experimento o un artefacto conservado. La presencia del marco transforma la lectura: lo que antes era un tablero abierto se convierte en un objeto más íntimo, casi museístico. Las esferas rojas alineadas en el lateral refuerzan la idea de mecanismo, de piezas que pueden activarse o desplazarse. La obra adquiere un carácter más físico, más táctil, como si invitara a imaginar su manipulación sin permitirla realmente.

FOD 03 funciona como el reverso o la clausura del sistema: una tapa de madera marcada con el sello “FOD” y la numeración “1/9”. Esta pieza introduce la noción de serie, de edición limitada, y convierte al conjunto en un objeto que podría pertenecer tanto a un archivo como a un taller. La tapa no muestra el mecanismo, pero lo sugiere; no enseña el funcionamiento, pero lo contiene. Es la parte más silenciosa y, al mismo tiempo, la que dota de sentido al conjunto, porque lo sitúa dentro de una lógica de colección, de proceso y de repetición controlada.

Leídas juntas, estas tres obras de FOD construyen un pequeño universo donde la forma es sistema, el color es código y el objeto es a la vez herramienta y enigma. Funcionan como artefactos que podrían pertenecer a un laboratorio, a un aula o a un museo, pero que en realidad operan en un espacio conceptual propio: el de la mecánica poética. La serie invita a pensar en cómo organizamos la información, cómo interpretamos los signos y cómo un simple conjunto de números, colores y piezas puede activar una experiencia estética compleja.

1365
EDICIONES
JAVIER ARCE
http://staging.lanaval.com/wp-content/uploads/grande-hazana-LaNaval-Goya.jpg

Las obras de Javier Arce que reinterpretan la estampa ¡Grande hazaña! Con muertos funcionan como un único gesto crítico desplegado en variación: un ejercicio de apropiación donde el artista toma una imagen histórica cargada de violencia y la reactiva desde el presente para cuestionar cómo representamos, recordamos y procesamos los episodios traumáticos. Al reproducir y transformar el grabado, Arce no busca repetir su crudeza, sino examinar la distancia entre el hecho y su representación, entre el horror real y la imagen que lo fija; la repetición introduce matices, desplaza el sentido y convierte la obra en un espacio de lectura activa donde cada versión revela una capa distinta de memoria, política y mirada. En conjunto, estas piezas operan como una arqueología visual que enlaza pasado y presente, mostrando cómo las imágenes heredadas siguen modelando nuestra comprensión de la violencia y cómo el arte puede intervenir en esa memoria para abrir nuevas preguntas.

1471
OTRAS PUBLICACIONES
LOS MARES DEL TIKI
http://staging.lanaval.com/wp-content/uploads/PORTADA.jpg

Los Mares del Tiki se incorpora al apartado de otras publicaciones de Galería La Naval como un libro que combina viaje, mito y estética polinesia para construir un universo visual cargado de exotismo contemporáneo. La obra, firmada por Charris y Lotus Eater, propone una reinterpretación libre del imaginario tiki, alejándose de la visión turística para explorar su dimensión simbólica, ritual y narrativa. A través de ilustraciones, escenas ficticias y paisajes reinventados, el libro despliega un territorio híbrido donde conviven tradición insular, fantasía pop y una mirada crítica hacia la apropiación cultural.

El proyecto funciona como una travesía por mares imaginados, islas que parecen surgir de un sueño y personajes que actúan como guardianes de un folclore reinterpretado. Cada página se convierte en un fragmento de un relato mayor, donde el color, la iconografía y la composición construyen un lenguaje propio. La Naval presenta esta publicación como un objeto artístico que dialoga con la cultura visual contemporánea y con la capacidad del libro para convertirse en espacio de experimentación. Más que un simple volumen ilustrado, Los Mares del Tiki es una invitación a navegar entre símbolos, geografías inventadas y ecos de un mundo que mezcla lo ancestral con lo moderno.

1489
OTRAS PUBLICACIONES
PUERTO ETERNO
http://lanaval.com/wp-content/uploads/Puerto-Eterno-JMDiazBurgos.jpg

Una obra contemplativa que explora la memoria, la espera y la relación íntima entre el ser humano y los lugares que parecen suspendidos en el tiempo. Puerto Eterno sigue a un personaje que se detiene frente a un muelle envuelto en niebla, un espacio donde pasado y presente se confunden y donde cada silencio revela una historia. Juan Blanco construye un relato atmosférico, cargado de quietud y melancolía, que invita a reflexionar sobre lo que permanece, lo que se desvanece y la forma en que habitamos nuestros propios puertos interiores.

2085
EDICIONES
CARLOS GARCÍA – ALIX
http://lanaval.com/wp-content/uploads/ALVARADO_CARLOS-GCIA-ALIX_2023.jpg

En este linograbado, Carlos García-Alix convierte una escena urbana en un ejercicio de síntesis gráfica donde la arquitectura, el árbol desnudo y la luz se reducen a un conjunto de planos contundentes. La imagen —un edificio de fachada inclinada, un árbol que se recorta en primer término, un cielo vacío— se construye a partir de contrastes radicales entre negro y blanco, propios del linóleo, que intensifican la atmósfera silenciosa del lugar. El resultado es un paisaje cotidiano transformado en icono, donde cada forma adquiere un peso casi escultórico.

García-Alix trabaja desde una mirada que combina observación directa y depuración formal. Sus grabados no buscan describir la ciudad, sino capturar su estructura esencial: líneas, sombras, ritmos. La ausencia de detalle no resta información; la concentra. El árbol, las ventanas, el tejado inclinado… todo aparece reducido a su geometría básica, como si la escena hubiera sido destilada hasta quedarse solo con aquello que sostiene la imagen. Esa economía de medios es una de las claves de su lenguaje.

En el contexto de La Naval, esta obra se integra en una línea de proyectos que exploran la relación entre espacio, memoria y representación. El linograbado de García-Alix aporta una lectura sobria y directa, donde lo urbano se convierte en un territorio mental. Su estética gráfica —austera, precisa, silenciosa— encaja con la sensibilidad del espacio: obras que piensan el lugar desde la forma, la luz y la estructura, invitando al espectador a detenerse en lo que permanece cuando todo lo accesorio desaparece.

2082
EDICIONES
CHARRIS
http://lanaval.com/wp-content/uploads/Charris-2015_1.jpg

En este linograbado, Ángel Mateo Charris traslada su imaginario habitual —entre lo narrativo, lo atmosférico y lo simbólico— a un lenguaje gráfico de gran austeridad formal. La escena invernal, construida a partir de contrastes rotundos entre negro y blanco, presenta un paisaje detenido: un árbol desnudo, un fondo apenas insinuado y una nieve que cae como un velo silencioso. La imagen funciona como un fragmento de tiempo suspendido, donde la simplicidad del trazo intensifica la sensación de quietud.

Charris, conocido por su capacidad para convertir lo cotidiano en un escenario cargado de resonancias literarias y cinematográficas, utiliza aquí la técnica del linóleo para explorar otra dimensión de su obra: la del silencio. La ausencia de color y la economía de medios desplazan la atención hacia la textura, la luz y la composición. El árbol, aislado en el espacio, adquiere un carácter casi metafórico, como si fuera un punto de resistencia en medio de un paisaje que se deshace en blanco.

En el contexto de La Naval, esta pieza dialoga con la línea del espacio: obras que piensan el territorio desde la reducción, la atmósfera y la mirada. El linograbado de Charris aporta una lectura íntima y contenida, donde la imagen no describe un lugar, sino un estado. Su presencia sobria y poética encaja con la sensibilidad del proyecto, invitando al espectador a detenerse en la calma, en la nieve que cae, en el tiempo que se dilata dentro de la imagen.

2079
EDICIONES
FOD
http://lanaval.com/wp-content/uploads/FOD_2022.jpg

En este linograbado, FOD reduce el espacio arquitectónico a su mínima expresión: un conjunto de planos negros que delimitan un interior silencioso, construido únicamente a partir de contraste y geometría. La escena —un rincón, un muro, una abertura— se convierte en un ejercicio de precisión donde la profundidad no se representa, sino que se sugiere a través de la tensión entre luz y sombra. La técnica del linóleo, con su trazo tallado y su superficie entintada, aporta una fisicidad que refuerza la contundencia del espacio.

El trabajo de FOD se caracteriza por una abstracción geométrica que dialoga con la arquitectura, la percepción y la estructura. Sus composiciones funcionan como espacios mentales: lugares que no existen, pero que podrían existir. En este grabado, la ventana o hueco inscrito en la pared actúa como interrupción y como promesa, un punto de fuga que abre la imagen hacia otra dimensión posible. La simplicidad formal no elimina la complejidad; la desplaza hacia la lectura del espectador.

En el contexto de La Naval, esta obra se integra en una línea de proyectos que exploran la relación entre forma, espacio y mirada. Su estética depurada conecta con la idea del espacio como construcción conceptual, donde lo mínimo es suficiente para activar una experiencia visual completa. El linograbado de FOD aporta una presencia sobria y arquitectónica, coherente con la sensibilidad del espacio y con su apuesta por obras que piensan el lugar desde la reducción y la estructura.

2087
EDICIONES
GONZALO SICRE
http://lanaval.com/wp-content/uploads/Sicre-2019.jpg

En esta obra, Gonzalo Sicre traslada su sensibilidad habitual —marcada por la quietud, la luz contenida y la presencia silenciosa de la arquitectura— a un lenguaje gráfico de gran austeridad. La escena se reduce a un árbol desnudo que se recorta con fuerza sobre un fondo geométrico blanco, probablemente una fachada o un volumen arquitectónico. El contraste radical entre el negro profundo y la superficie clara convierte la imagen en un estudio de forma, sombra y vacío.

Sicre, conocido por su capacidad para construir atmósferas detenidas y espacios cargados de silencio, encuentra en el linóleo un medio que potencia esa cualidad introspectiva. La ausencia de detalle y la contundencia del trazo obligan a mirar la estructura esencial de la escena: el árbol como figura central, la arquitectura como presencia muda, el espacio negro como un territorio que absorbe la mirada. La imagen funciona como un fragmento de un lugar que podría ser real o imaginado, pero siempre habitado por la calma característica del artista.

En el contexto de La Naval, esta obra dialoga con la línea del espacio: proyectos que exploran la relación entre paisaje, arquitectura y percepción. El linograbado de Sicre aporta una lectura sobria y meditativa, donde la forma mínima contiene una atmósfera completa. Su estética depurada encaja con la sensibilidad del proyecto, invitando al espectador a detenerse en la tensión entre lo visible y lo sugerido, entre la presencia del árbol y el silencio que lo rodea.

2069
EDICIONES
JUAN DE LA RICA
http://lanaval.com/wp-content/uploads/JUAN-DE-LA-RICA.jpg

La obra gráfica de Juan de la Rica se caracteriza por una síntesis radical del gesto y la forma. En esta pieza, el artista reduce la figura del tenista a un conjunto de líneas contundentes que capturan el movimiento en su estado más esencial. La composición, construida a partir de contrastes nítidos y volúmenes simplificados, convierte una escena cotidiana en un icono visual donde el trazo funciona como estructura, ritmo y narrativa.

De la Rica trabaja desde un lenguaje que combina humor, cultura popular y una mirada directa sobre lo cotidiano. La figura deportiva —despojada de detalle, pero cargada de energía— se transforma aquí en un símbolo gráfico que oscila entre lo figurativo y lo abstracto. La exageración del gesto y la economía formal revelan la capacidad del artista para convertir un instante fugaz en una imagen de presencia rotunda.

En el contexto de La Naval, esta obra se integra en una línea de proyectos que exploran la representación contemporánea desde la reducción formal y la expresividad del dibujo. Su estética depurada dialoga con la idea de observar lo cotidiano desde nuevas claves visuales, invitando a reconsiderar cómo el trazo, la forma y el movimiento pueden construir un relato propio dentro del espacio expositivo.

2066
EDICIONES
JUAN MANUEL DIAZ BURGOS
http://lanaval.com/wp-content/uploads/JUAN-MANUEL-DIAZ-BURGOS.jpg

Esta fotografía de Juan Manuel Díaz Burgos, perteneciente a su serie Dios Iberoamericano, se sitúa en el cruce entre documento y representación, donde la religiosidad popular latinoamericana se convierte en un lenguaje visual cargado de símbolos, memoria y resistencia cultural. El retrato —construido en un espacio de estudio que combina fondo pintado, objetos rituales y una puesta en escena mínima— no busca ilustrar un rito concreto, sino activar una lectura más profunda sobre cómo las creencias se encarnan en gestos cotidianos y cuerpos anónimos.

Díaz Burgos trabaja desde una mirada humanista que dignifica al sujeto y desplaza la fotografía del terreno del exotismo hacia el de la reflexión antropológica. La figura sentada, sosteniendo velas votivas, se convierte en un icono contemporáneo: un cuerpo que porta tradición, espiritualidad y memoria colectiva. La imagen opera como un dispositivo simbólico donde lo íntimo y lo ceremonial se superponen, revelando la persistencia de los rituales en la vida diaria y la capacidad de la imagen para contener capas de historia, identidad y deseo.

En el contexto de La Naval, esta obra se integra en una línea de proyectos que exploran la relación entre representación, memoria y mirada crítica. Igual que otras piezas expuestas en el espacio, la fotografía de Díaz Burgos activa un diálogo entre pasado y presente, entre lo documental y lo interpretativo, invitando al espectador a detenerse y reconsiderar cómo las imágenes moldean nuestra comprensión de lo sagrado, lo cultural y lo humano.

2073
EDICIONES
JUANA JORQUERA
http://lanaval.com/wp-content/uploads/2JUANA-JORQUERA01.jpg

En estos linograbados, Juana Jorquera traslada su sensibilidad pictórica hacia un lenguaje gráfico donde la forma se construye a partir de contraste, vacío y materia. La artista reduce el paisaje a un conjunto de planos rotundos, casi tectónicos, que emergen del negro entintado como fragmentos de territorio. La técnica del linóleo —con su trazo tallado, directo y sin posibilidad de corrección— introduce una fisicidad que transforma la escena en una imagen esencial, despojada de ornamento y cargada de presencia.

Jorquera utiliza la abstracción como una forma de mirar el paisaje desde dentro: no lo representa, lo condensa. Las líneas excavadas en la plancha funcionan como huellas, como cortes que delimitan montículos, horizontes o formaciones rocosas. El resultado es un paisaje mental, construido desde la memoria y la intuición, donde la artista convierte la naturaleza en estructura gráfica.

En el contexto de La Naval, estas obras dialogan con la idea de observar lo cotidiano desde una mirada depurada y material. Su estética austera y su uso del blanco y negro conectan con la línea del espacio: proyectos que exploran cómo la forma mínima puede contener una experiencia completa. Los linograbados de Jorquera aportan una lectura silenciosa, casi meditativa, donde el gesto manual y la contundencia del relieve se convierten en un modo de pensar el territorio.

2090
EDICIONES
TOMAS MENDOZA
http://lanaval.com/wp-content/uploads/Tomas-Mendoza-2020.jpg

En este linograbado, Tomás Mendoza despliega un lenguaje gráfico de gran intensidad, donde la figura humana se convierte en un eje estructural dentro de un espacio casi arquitectónico. La composición —construida a partir de líneas angulares, planos fragmentados y un contraste radical entre negro y blanco— genera una escena vibrante, cargada de movimiento interno. La figura central, apenas sugerida, emerge entre las formas como un cuerpo que se afirma y se disuelve al mismo tiempo.

Mendoza utiliza la técnica del linóleo para potenciar la expresividad del trazo: cada corte en la plancha funciona como una dirección, una tensión, una energía que atraviesa la imagen. El resultado es una obra que oscila entre la abstracción y la figuración, donde el personaje parece atrapado en un entramado de líneas que recuerdan tanto a estructuras urbanas como a patrones rituales. Esa ambigüedad es una de las claves de su lenguaje: la figura no se describe, se construye a partir de fuerzas.

En el contexto de La Naval, esta pieza dialoga con la línea del espacio: proyectos que exploran la relación entre cuerpo, estructura y percepción. El linograbado de Mendoza aporta una lectura dinámica y casi coreográfica, donde la forma mínima contiene una intensidad narrativa. Su estética contundente encaja con la sensibilidad del proyecto, invitando al espectador a adentrarse en un espacio donde la figura humana se convierte en signo, ritmo y presencia.

1687
PROYECTO COYOTE
ANTONIO BALLESTER MORENO
http://lanaval.com/wp-content/uploads/Captura-de-pantalla-2026-04-08-115205.png
https://vimeo.com/119175285

En el marco de Proyecto Coyote, esta pieza se aproxima a la práctica de Antonio Ballester Moreno, donde el lenguaje artístico se construye desde lo esencial, a través de formas primarias, símbolos universales y una sensibilidad vinculada a lo natural. Su trabajo propone una reducción consciente de lo visual hacia estructuras básicas que remiten a una dimensión colectiva, casi arcaica, del conocimiento y la representación.

A través de una aproximación que conecta lo artístico con lo pedagógico, la obra plantea un espacio donde la simplicidad formal activa nuevas lecturas sobre lo común y lo compartido. En este contexto, la pieza dialoga con los ejes del proyecto, reforzando la idea de retorno a lo esencial como forma de resistencia frente a la complejidad contemporánea.

1683
PROYECTO COYOTE
JOSE LUIS SERZO
http://lanaval.com/wp-content/uploads/e679e68a-7fdb-4043-a799-b9bebbc772fd-1.jpg
https://vimeo.com/119175545

En el marco de Proyecto Coyote, esta pieza se adentra en el universo narrativo de José Luis Serzo, donde la práctica artística se configura como un sistema de ficción expandida que articula relato, imagen y construcción simbólica. Su trabajo despliega un imaginario propio en el que realidad y fabulación se entrelazan, generando un territorio híbrido entre lo autobiográfico y lo inventado.

A través de una aproximación que integra lo visual y lo literario, la obra propone una experiencia inmersiva donde cada elemento funciona como fragmento de un relato mayor. En este contexto, la pieza dialoga con los ejes del proyecto, reforzando la idea de identidad mutable y de construcción cultural como proceso abierto, donde lo individual y lo colectivo se entrecruzan.

1461
PROYECTO COYOTE
NICO MUNUERA
http://lanaval.com/wp-content/uploads/NICO-MUNUERA-PORTADA-COYOTE.png
https://vimeo.com/119175934

En el marco de Proyecto Coyote, esta pieza se aproxima al pensamiento y proceso creativo de Nico Munuera, situando la pintura como un campo de experiencia donde materia, tiempo y percepción se entrelazan. Su práctica se revela como un proceso abierto, intuitivo y en constante transformación, más cercano a la experimentación que a la representación.

Lejos de una lectura descriptiva, la obra incide en la pintura como acontecimiento en sí mismo, donde el gesto, el color y la repetición establecen una relación directa con lo natural, entendida no como imagen, sino como condición. En este contexto, la obra dialoga con los ejes del proyecto, reforzando una comprensión de lo artístico como proceso vivo, mutable y en permanente tránsito.

1476
PROGRAMA OFF
LA NAVAL NOMADA
http://lanaval.com/wp-content/uploads/task_01kktxfc3xedasb3rfx7d8v95d_1773651099_img_1.webp

La Naval Nómada se plantea como una extensión itinerante del espíritu de Galería La Naval, concebida para llevar su programación artística más allá de su espacio físico y activar nuevos contextos de exhibición. El proyecto nace con la voluntad de generar encuentros culturales en movimiento, ocupando temporalmente otros territorios —tanto urbanos como naturales— y estableciendo diálogos con comunidades, instituciones y paisajes que enriquecen la lectura de cada propuesta. Esta vocación nómada permite que las exposiciones respiren de forma distinta, adaptándose al lugar y transformándose con él.

La iniciativa reúne intervenciones site‑specific, muestras colectivas y proyectos individuales que se despliegan en espacios no convencionales: antiguas fábricas, patios, edificios históricos, playas o enclaves rurales. Cada activación busca cuestionar la idea de frontera entre centro y periferia, entre lo estable y lo efímero, proponiendo una experiencia artística que se construye desde el desplazamiento y la observación del entorno. La Naval entiende este formato como una oportunidad para ampliar su alcance, fomentar nuevas colaboraciones y acercar el arte contemporáneo a públicos diversos.